¿Qué puede ser ese impulso atroz que empuja al hombre a tomar decisiones que conllevan el riesgo de su propia vida?... ¿el hambre?... ¿la guerra?... ¿un futuro?... Y frente a esa búsqueda por superar esas miserias humanas, el mundo juega en una tabla de ajedrez donde las fronteras las pone el hombre...
En mi mente crece una idea: no hay mayor barrera que el ser humano para sí mismo y para cuanto le rodea...
Y peor es cuando "algunos" se apropian de esas miserias para mantener un falso equilibrio internacional, un falso reparto del mundo del que se han adueñado como herederos de la vida, asignándose el valor que le han robado a otros que cargaron a fuerza de sudor y sangre sin compensación alguna, en este mundo que lleva un velo puesto por costumbre y tradición en este mal llamado Nuevo Orden Mundial.
No puede firmarse acuerdo alguno, ni políticas de migajas de pan para salir del paso mientras no se le enseñe al hombre a vivir la vida y a respetar la de los demás; a no quitarle al prójimo las riquezas que la tierra le ha dado para llevárselas a otros sitios que generen más rentabilidad; a que toda mano es dueña de sí misma y ninguna ha de blandir látigo alguno para dominar a las demás; a que las ideologías son ideas construidas a base de pensar y razonar buscando soluciones a planteamientos que nos hagan crecer y no que nos hagan limitarnos; a que la vida, es simplemente un derecho que nos llega tan brevemente a todos, que no hay que menospreciar...
El límite no está por encima de los demás. El límite es uno mismo, con su mano por delante y la otra tapándose sólo el culo.
Y reconozco que culpa de ello la tenemos todos.
Hoy, no veo igual estas playas cuando pueden ser las tumbas de tantas almas!!
Ayer miércoles,
quedaron varados en las playas turcas
los sueños de al menos cinco niños
empujados a la búsqueda
del mal llamado sueño europeo.

































__900_by_kingabritschgi_-d5wpn97.jpg)










