En esta ocasión he realizado un montaje intentando plasmar -como buenamente he podido- el pasado, el presente y el futuro en medio de la oscuridad del devenir histórico...
Para ello he interpretado de la siguiente manera lo que aparece en la fotografía:
- la mano con el encendedor vendría a simbolizar al historiador que trata de arrojar luz (interpretar los hechos) sobre la documentación escrita;
- las corrientes de luz, son las que han llegado al historiador, que desde arriba se tiene más claro de dónde venían y desde abajo se ven más difuminadas porque no está claro a dónde van;
- las calaveras respresentan un pasado que no se olvida, y por tanto, la herencia;
- el rostro humano sobre el libro con una brújula representaría el futuro;
- y el libro con escritura junto al reloj representaría la historia;
- el resto, la oscuridad, sería el devenir del tiempo.


