A veces le prestaría mis ojos a quienes ponen fronteras irreales al mundo y los compartiría con sumo agrado si son capaces de ver con ellos lo que siento...
Mi única limitación es el idioma y a veces, cuando el interés por comunicarse es alto, ni eso me detiene...
Con lo poco que dura una vida!!
Y es tanto lo que enriquece...
Somos almas atrapadas en cuerpos, que a su vez se atan a un trozo de tierra, y a su vez, se limitan por una frontera ideológica, pero es que además, evolucionamos hacia una reducción de la libertad de nuestro entendimiento, cuando decidimos no ser libres y ampararnos en radicalismos llenos de complejos.
A veces sueño con un mundo libre donde todos volamos y nos sumergimos entre el cielo y el suelo, en un vano intento de colocarnos en la piel del otro...
La limitación de este mundo la pone un cuerpo nacido en una frontera irreal de casualidad y en un tiempo fortuito...
A veces prestaría estos ojos que aman la vida a cada segundo que los cobijan, que sienten las historias como si fueran únicas, que quieren guardar las experiencias de todos en un recuerdo compartido, unos ojos cuya inocencia no quiero que se pierda nunca. Esos ojos son los que yo prestaría y sin duda, todos los compartirían.
Es triste ver el límite que impone el fanatismo. Triste de verdad. Un complejo de pequeñez que no enriquece ni tiene sentido.
Se resquebraja el mundo en irrealidades que no saben convivir y es tan triste!! Con lo pequeños que somos y lo poco que nuestras almas usan...un cuerpo prestado por una vida y aún así le atamos tanto... que algunos se olvidan de vivir la vida, ¡¡la suya!!
La única frontera la llevamos dentro y sólo la muerte nos la enseña, que nisiquiera cuando abandonemos el mundo nos llevaremos esa piel que nos ha dado la forma de humanos. Es muy lamentable... abandonaremos este mundo vacíos de todo lo terrenal y con nuestras experiencias a cuestas en un recuerdo que probablemente menguará con el tiempo. Y aún así, nos seguimos atando a trozos de tierra, a deidades, a creencias inculcadas por costumbres... llevamos muchas anclas que nos frenan esa libertad que tiene el alma por volar libre... Y algún día todas las almas migrarán y el mundo ya no será mundo, será una existencia codiciada por almas que tratan de volver a lo mundano, a esas ataduras en que lo humano las hizo ser dependientes.
En memoria de
todas las víctimas de
atentados y asesinatos,
en nombre de
una frontera sin sentido,
sea cual sea dicha frontera.